viernes, 6 de junio de 2014

ESCAPADA A PIRINEOS : FRONDELLAS DESDE RESPOMUSO (31/05 - 01/06 / 2014)

WhatsApp de mi cuñada Isabel : "Tengo un pecadito que proponerte para el finde ...". No seáis malpensados , no. Un pecadito dicho por Isabel significa escapada exprés a Pirineos y a ver lo que cae.
En esta ocasión el pecadito era las Frondellas, un cresterío en el que tienes la posibilidad de hacer tres tresmiles de una tacada. Y yo, que soy de fácil convencer, a pecar que me fui.
Aunque a mi eso de los tresmiles me queda un poco fuera de tiempo y no es que me vuelva loco, pero de vez en cuando, aunque sea una vez al año, un poco de adrenalina pirenaica te carga las pilas para algunas semanas.
La organización del evento corrió a cargo de Ricard, a la sazón mi cuñado, quien como acostumbra y con una precisión que para sí quisiera algún relojero suizo, diseñó la ruta a seguir con toda la documentación necesaria y detallando los tiempos y las distancias para que todo saliera de lujo, como así fue.
Además del trío familiar, el repóker  se completó con el equipo médico formado por las gacelas José María y Jorge.
El sábado 31/05 salíamos tranquilamente camino de Sallent de Gállego para subir desde el embalse de la Sarra hasta el refugio de Respomuso para atacar las Frondellas al día siguiente.
La méteo no estaba nada clara aunque para el domingo las altas presiones irían desplazando la borrasquilla hacia el sureste. Ya estábamos sobre aviso de que nos encontraríamos nieve continua prácticamente desde la cota 2.000 lo que nos auguraba una jornada invernal.
Iniciamos la caminata desde La Sarra a las 14:30 h. entre nubes y claros.


La subida se hace por el GR-11 que discurre paralelo al río Aguas Limpias que baja embravecido.



Es un trayecto espectacular que no tiene desperdicio.


Vista del Pico de los Musales desde el GR-11
Una verdadera gozada. El camino nos lleva por prados como el de las Tornalizas al comienzo o el Llano Cheto más arriba, bonitos bosquecillos de hayas como la Selva de la Laña o la de Soba, cascadas como la del barranco de Balsaroleta.







El agua es la protagonista y se escurre desde las montañas hacia el río de Aguas Limpias. De vez en cuando conviene acercarse para ver su discurrir entre agostas paredes como el Pas de l'Onso. También atravesaremos algunos neveros y torrenteras como el barranco de Arriel, donde se aprecian los efectos de las avalanchas invernales.

(by Ricard)
(by Ricard)
Unos carteles nos avisan del peligro que puede representar circular por aquí en invierno (existe una alternativa para llegar al refugio por el Collado de Musales desde la Sarra).

Vista atrás sobre la Foratata tapada por las nubes
Aquí más despejada (by Ricard)
Pasado el escollo del paso del torrente de Arriel encontramos un desvío a la izquierda hacia los Ibones del mismo nombre.


Conviene no relajarse en el flanqueo de los neveros donde la pendiente se agudiza aunque haya huella abierta.



Casi llegando a la presa del ibón de Respomuso, comienza una ligera llovizna y toca ponerse el chubasquero.


A la altura de la presa encontramos otro desvío por la izquierda hacia los Ibones de Arriel. Nuestro camino sigue al frente y se eleva sobre el embalse que se encuentra en pleno deshielo.


Llegando al refugio de Respomuso (by Ricard)
Son las 17:30 h. cuando llegamos al Refugio.


La llovizna es ahora aguanieve. Una vez instalados llega el momento del relax antes de la cena y a descansar que mañana nos espera algo más "durillo".
Del Refugio de Respomuso destacar el amable trato de los guardas, buenas instalaciones, sabrosa cena y cómodas literas. No estaba muy concurrido quizás porque la meteo no invitaba mucho.
El espectáculo del atardecer sobre el majestuoso circo de Piedrafita no se me olvidará en la vida.



De izquierda a derecha los picos de: Campo Plano, Llena Cantal, Piedrafita y Tebarray
Comentamos los preparativos para la jornada de mañana y a dormir.

(by Ricard)
El domingo amanece frío y pelín ventoso. Tras el desayuno aligeramos las mochilas y nos calzamos polainas y crampones.

Isabel y J.María preparándose para salir
Pasan algunos minutos de las 7 h. cuando salimos del refugio. Las nubes pasan a gran velocidad sobre el circo de Piedrafita, el viento nos acompañará en buena parte de la subida.


Una subida que comienza justo detrás del refugio. Comenzamos el ascenso sobre el barranco de Respomuso.


Un cartel nos indica la dirección a seguir, Balaitus-Frondellas.


De momento hay huella abierta y sólo hay que seguirla. La nieve, por ahora, se deja pisar.

J.María subiendo por el barranco de Respomuso

Ante la ausencia de marcas (ocultas por la nieve) haremos caso de las referencias visuales que tenemos por arriba, donde destaca la impresionante mole rocosa de la Arista de Le Bondidier.

La Frondella SW iluminada por el sol y a la derecha la arista Le Bondidier (by Ricard)
Al centro Los Infiernos y a la derecha Garmo Negro, Argualas y Algas (by Ricard)
El camino hacia el Balaitus la salva por la derecha, nosotros lo haremos por la izquierda.
Con la altura, las vistas hacia atrás son de las que hacen que estos esfuerzos valgan la pena. En un falso llano (que no hay muchos) hacemos un pequeño alto para hidratarnos y ajustarnos los hierros.


Alcanzamos a una pareja de montañeros vascos que subían con tablas de snow.

Los del snowboard hacia la arista Le Bondidier
Pensaban dirigirse al Balaitus pero siguiendo los consejos del guarda del refugio decidieron dirigirse hacia las Frondellas. De modo que se unieron al grupo en la ascensión. Más arriba las escasas huellas ya han desaparecido por completo. La ligera nevada de la noche anterior las había borrado. Pisamos nieve de distintas consistencias. Por momentos nos hundimos hasta las rodillas, en los tramos con más pendiente y azotados por el viento parece más dura. Nos turnamos en la ardua tarea de ir abriendo huella.
Unos tímidos rayos de sol aparecen por la izquierda sobre las paredes del Contrafuerte de Ledormeur.
La subida se endurece. Jorge, el más joven de la cordada encabeza el grupo que va perdiendo unidades.
Yo me encuentro fuerte y no pierdo comba. Llegan los abandonos, Ricard no está fino y decide quedarse, uno de los del snow se va con él, el otro subirá un poco más antes de bajar deslizándose sobre su tabla (de estos acontecimientos nos enteraríamos después). Quedamos cuatro, Isabel, Jorge, José María y yo. La pendiente se endurece y hay que echar mano del piolet. Las nubes tapan la cresta de las Frondellas pero a ratos permiten ver sus cimas soleadas.

Entre las paredes de Le Bondidier y Ledormeur (by Ricard)

La misma en detalle (by Ricard)
El espectáculo es fascinante. También adivinamos la canal que nos dará acceso a la cima de la Frondella Central. Pero todavía queda un buen tramo que gestionamos cada uno a nuestro ritmo. Llegando a la base de la canal las nubes se espesan y la niebla resultante apenas deja ver lo que nos espera sobre nuestras cabezas. La nieve es aquí la más dura del ascenso. Toca pegar de puntera para escalonarla y tirar de piolet. Duro, duro, duro. Y por si faltaba algo, el viento se encauza por la canal y todavía lo endurece más.



Isabel y José María saliendo de la canal de acceso a la cresta
Arriba hay un pequeño altiplano con una buena capa de nieve. Nos reunimos los cuatro y llegamos a la cima de la Frondella Central (3.055m.) que queda a la izquierda.

Isabel, José María y Jorge en la cima de la Frodella Central y el resto de cresta hacia el SW
Jorge, Isabel y el menda en la cima de la Frondella Central, detrás el resto de cresta hacia el NE
El viento sopla muy fuerte, las nubes apenas dejan pasar el sol durante breves momentos.


Con la ilusión que yo tenía de regalarme las increíbles vistas de la cresta y del coloso Balaitus ... Nada de nada. Ni tan siquiera hacia abajo pudimos disfrutar de las vistas del circo de Piedrafita y sus emblemáticas cimas.

Parece que se despejaba hacia el barranco de Aguas Limpias
La espectacular arista de Le Bondidier
Fotos de rigor y toma de decisiones.

La selfie del día
El plan era seguir la cresta hacia noreste para alcanzar el pico Frondella (3.071m.), para lo cual hay que salvar un tajo rocoso (que en otras condiciones hubiera sido bastante asequible) y más suavemente hacia la Frondella Norte (3.062m.).

La cresta que nos quedó pendiente ... a la próxima ...
Pero los planes se ajustan a las condiciones del momento y ante la ventisca, la escasa visibilidad y la nieve que tapaba todo rastro de progresión, decidimos tirar para abajo. Una buena decisión sin duda. El gustazo ya nos lo habíamos dado y quedaba una buena y peligrosa bajada.
Un descenso que se hace por el mismo camino. En la canal, así como en los tramos más empinados, había que poner mucha atención y calma.

De vuelta para abajo
El menda bajando (by José María)
Una vez superados el resto del descenso se hizo más sencillo a pesar de que la nieve estaba en plena transformación al elevarse la temperatura.

Un alto en la bajada junto a la arista de Bondidier
Y delante del contrafuerte Ledormeur
Hubo quien bajó sin crampones por algún que otro problemilla técnico.


Bajada hacia Respomuso
Ya de vuelta en Respomuso (12:50 h.) sólo quedaba refrescarse un poco con zumo de cebada, rehacer las mochilas y volver a la Sarra por el GR-11 con la misma precaución que en la subida.




Las nubes dieron un respiro y lució el sol.








Un buen momento para deleitarse con la primavera pirenaica y su exuberante flora. Un buen momento para aprender lecciones de botánica de la mano de José María, un gran aficionado y conocedor de las plantas. Gracias José María.

Leontopodium alpinum (Edelweiss) , curiosamente visto en maceta en Sallent de Gállego
Viola riviniana (Violeta de monte)
Primula hirsuta (Viola de Sant Josep)
Globularia nudicaulis
Iberis sempervirens (Carraspique)
Carlina acaulis (Carlina o Cardo de Brujas)

Narcissus pseudonarcissus 
Scilla verna (Ajo de primavera)
A las 16:00 h. estábamos en el embalse de la Sarra y tras reponer fuerzas en Escarrilla volvíamos felices y contentos al calor y la humedad del Mediterráneo ... eso sí, con las pilas bien cargadas.
Para ser mi primera "invernal" no fue nada mal. Igual le cojo gustito y ...

(by Ricard)
Adéu.










2 comentarios :

Firvulag dijo...

Vaya pasada de invernal! y de aventura!

No pensaba que hubiese tanta nieve cuando ya estamos tocando el verano.

Un abrazo.

José Manuel.

paco domingo dijo...

Pues sí J.Manuel.
Una bonita y exigente escapada pirenaica.
Aunque fuera de la temporada invernal, las condiciones eran invernales y duritas.
A ver si aprieta el calorcillo y nos despeja un poco los collados para nuestra travesía.
Un abrazo.