martes, 7 de marzo de 2017

CALLES - PEÑA CORTADA - TORRE CASTRO (18/02/2017)

Otra visita, y ya son cuatro, a este espectacular monumento que es el Acueducto Romano de la Peña Cortada o Peña Cortá como dirían los lugareños. Mi penúltima visita al paraje fue, lo que se dice, terapéutica y con el añadido de la ruta del Agua de Chelva resultó un estupendo y reconfortante paseo. Hoy le daremos un toque más montañero con la propina de la subida a la Torre Castro y sus miradores.
Los que no conozcáis este clásico del excursionismo valenciano ya estáis tardando en hacerlo. Además de bonitos parajes serranos os empaparéis con un poquito de historia que nunca está de más.
El Acueducto Romano de la Peña Cortada es Bien de Interés Cultural desde 2004 y representa uno de los mejores ejemplos de la ingeniería romana en nuestro país y bien merece una visita. Siendo éste el objetivo de la ruta tampoco desmerece el recorrido hasta él. Un trazado muy bien señalizado que circula por el PR-CV 92 y que no entraña dificultad alguna.
Así pues, si me acompañáis, nos vamos a hacer un pequeño viaje en el tiempo.
La bonita Calles, a orillas del río Tuéjar nos recibe en una fresca y soleada mañana de febrero.


Salimos desde el puente que une el pueblo con su Barrio de Arriba.

Ya vemos uno de nuestros destinos, el Cerro de la Torre Castro
 Pasamos junto a la Ermita de Santa Quiteria ...



... para bajar hacia la Rambla de Alcotas.



El camino por la rambla nos sirve para ir calentando motores.
Pasamos junto a un poste señalizador que indica otra posibilidad de ascenso a la Torre Castro, ese será nuestro camino de vuelta. De momento seguimos rambla arriba.


A orilla del camino encontraremos la fuente del Sapejo.


Y así llegamos al punto donde la rambla comienza a encajonarse ...




El camino está muy bien acondicionado. Cruzamos la rambla por un puentecillo y comenzamos el ascenso hacia el acueducto-viaducto.


Vistas hacia la rambla en la subida
Justo en el comienzo del viaducto llegamos a otro cruce señalizado. Seguiremos hacia la Peña Cortada y a la vuelta pasaremos por este punto de nuevo.


Aquí la tenéis, haciendo honor a su nombre, ¡la Cortá!
Comienza el recorrido por el viaducto y sus túneles. Todo un viaje en el tiempo sobre una grandiosa obra de la ingeniería romana.Veinte siglos la contemplan.


Un vistazo atrás sobre la Torre Castro a la que subiremos después


La buena de Maggie no se cansó de recorrer la canalización adelante y atrás, parecía encantada


Llegamos al impresionante tajo en la montaña que da nombre a la Peña Cortada. Un corte de más de 25m. de altura y casi 50m. de longitud ... ¡y sin la radial!.
La piedra extraída con el corte se supone que sirvió para levantar el acueducto ...




... que aparece ante nosotros nada más salir de la Cortá.


La estrella de la ruta con sus 36 m. de longitud. 2,10 de anchura y 18 de altura. Con sus tres ojos, este acueducto salva el barranco de la Cueva del Gato.
Ojito y no descuidarse al cruzarlo.


Lo sobrepasamos y bajamos hacia el camino que viene de Chelva. Allí abajo hicimos la parada de avituallamiento.


Después del almuerzo nos metimos en la rambla de Alcotas para acceder a la base del acueducto.
El camino estaba bastante embarrado pero vale la pena para tener otro punto de vista de la obra.


Para llegar a la base hay instaladas unas escaleras de madera en precario estado.



Sencillamente majestuoso
Volvemos sobre nuestros pasos y volvemos a ascender hacia el acueducto.

Allí abajo estuvimos hace un momentín. Ese pequeño dique separa el barranco de la Cueva del Gato de la rambla de Alcotas

Otra bonita mirada sobre el  acueducto


Ahora volvemos hasta el cruce que antes os comenté ...


... para seguir por la canalización en dirección al Corral del Tío Celestín ...


... que vemos allí abajo.

El Corral y al fondo el Alto Barrera. A la derecha todavía se adivina el viaducto y la Cortá
Se continúa por un bonito sendero que cruza el barranco de la Umbría de Torre Castro ...


Vistas sobre el Pico del Remedio de Chelva
El sendero será el que nos suba hacia la Torre Castro. Encontramos antes un desvío hacia el Aprisco del Tío Gorritín y parte del grupo nos desviamos para conocerlo. Se trata de un curioso abrigo excavado en la roca a modo de corralico o paridera.



Parece que el sendero sigue por esa ladera de umbría pero desistimos de investigar su continuidad por lo que dimos media vuelta para llegar a lo alto de la Torre Castro.
Una vez arriba el sendero sigue por la izquierda hacia las ruinas de la fortificación medieval que le da nombre. Pero mientras unos se quedaban esperando en el cruce, otros nos decidimos a seguir la cresta de la montaña en dirección sur. Buena pinta tenía ...


En el centro la Torre Castro y como telón de fondo el Alto del Mas del Solaz

Otra vista sobre el Pico del Remedio
La afilada cresta no defraudó y nos ofreció una estupendas vistas.







Desandamos el camino y ahora sí, hacia la Torre Castro ...


... se trata de un emplazamiento medieval del que se conservan los restos de dos torres. Fue destruido durante las guerras carlistas.




El PR circula por un pasadizo entre ambas torres.


Dejamos el lugar y bajamos loma abajo ...



... para seguir por el margen izquierdo del Barranco de la Torre Castro o del Mas de Solaz, como he visto en otros mapas.

Curiosos abrigos en la ladera de enfrente

Vistazo sobre el morrete de la Torre Castro y sus miradores
El sendero sigue su descenso hasta ...



Últimos bancales de bajada. El pico de detrás es la Peña Larga
... conectar con la pista del inicio sobre la Rambla de Alcotas.


¡Adiós a la imponente Torre Castro!
En el camino de regreso coincidimos con un nutrido grupo de senderistas de la Ribera con los que charlamos agradablemente.


Y fin en Calles tras una buena jornada montañera con su aliño de historia.


(by J.Manuel)
Adéu.