jueves, 14 de junio de 2012

BUÑOL - CUEVA DEL TURCHE - CUEVA DE LAS PALOMAS - RÍO JUANES (09/06/2012)

Tras el sofocón del pasado sábado, y con la que está cayendo, nada mejor que darse un buen chapuzón.
- ¿Dónde?
- En las proximidades de Buñol, localidad famosa por sus bandas de música, la cementera, las papeleras, la tomatina y sus aguas.
Pues a ellas que vamos...de cabeza!!!.
Hacía tiempo que no quedábamos de día. Nos da por ver amanecer camino de... .Pero hoy, dada la proximidad, no hizo falta salir de noche. A las 8 estábamos en el parque de San Luis de Buñol para darnos el habitual paseíto sabatino. Hoy sí que fue un paseíto y además pasado por agua.
Iniciamos el recorrido desde el parque. Allí nace un acondicionado camino junto al cauce del río Buñol. Atentos estaremos a la peculiar fauna local (cuidado con el tigre).


El rumor del agua ya nos acompaña desde el inicio.


Encontramos señalización de la ruta del agua en unos bonitos azulejos.


Hay diferentes posibilidades, nosotros iremos hacia la fuente del Ciprés. Las marcas blancas y azules nos ayudarán en el recorrido.
Paseamos bajo la vegetación de ribera hasta llegar al Molino Galán, perfectamente rehabilitado y hoy convertido en un centro cultural multiusos.

Molino Galán
Cruzamos hacia la otra orilla mientras nos alejamos del núcleo urbano hasta llegar a la fuente.

Fuente del Ciprés
Desde allí una senda entre campos de cultivo nos enlazará con el camino que lleva a la cueva del Turche.
Algunos chopos junto al camino están decorados (por llamarlo de alguna manera) con llamativos colores que recorren sus troncos. Y no serán los únicos troncos pintarrajeados, no. A semejanza del bosque de Oma (en Vizcaya), obra, éste sí, de un artista como Agustín Ibarrola que tuve ocasión de visitar hace algunos años, evidentemente no resiste la comparación. A las pruebas me remito. Pero bueno...le da un toque simpático.

Los chopos pintados del Turche
El bosque de Oma en 2004
La cueva del Turche nos recibe con su charca de aguas verdes donde se deslizan un par de patos. De la cascada... ni rastro. Hace ya muchos años que no visitaba el paraje y la verdad es que, a pesar de su espectacularidad, la sequía estacional hace estragos. No pudimos disfrutar de lo que recordaba como una bonita "cola de caballo".



Tres imágenes del Turche

Fotos al canto y a seguir.
Volvemos sobre nuestros pasos y cruzamos el cauce del Juanes para ir subiendo entre chaletitos hasta la balsa del Oliveral. Unos postes indicativos nos acercan hasta el mirador que hay justo encima de la cascada. Vale la pena recorrer los bordes de este acantilado por una sendita que nos baja hasta la balma que hay justo debajo. Las vistas son inmejorables.

Balma en la parte alta del Turche
La charca del Turche desde el mirador
Panorámica desde el mirador del Turche
De nuevo en el mirador, toca ahora adentrarse en el cauce seco del río. Las marcas blanquiazules nos indican el camino a seguir o  eso parece. Un amable lugareño enfrascado en sus tareas del campo nos invita a alejarnos de sus tierras aunque la senda pasa por ellas. Aceptamos su invitación y nos metemos por el barranco. Más adelante conectamos de nuevo con la senda y vuelve a aparecer el agua, pero canalizada por una acequia. Entre eso, alguna tubería extractora y la sequía...es normal que el agua no llegue a la cascada del Turche.

Acequia del Juanes
Seguimos río arriba y aparecen las primeras pozas.


Primera poza
Aquí el agua vuelve a fluir limpia y transparente. La vista y la fauna piscícola así lo demuestran. La poza más grande, charco Mañán, ya nos tienta desde las alturas. Otra poza más arriba la alimenta. Y allí, junto a ella, damos cuenta del almuerzo.

Charco Mañán

Poza de arriba
El calor empezaba a apretar y las pozas nos llamaban. Pues manos a la obra. En un santiamén estábamos en el agua. Bueno, casi todos. Las chicas prefirieron, cual lagartijas, darse un baño de sol. Tal era el ansia de agua que alguno se olvidó el bañador. Estaba realmente estupenda, fresquita y limpia. Desde la poza más alta bajamos a la de Mañán, más grande y profunda. No estábamos solos, un grupo de ciclistas y algunos jóvenes lugareños también tuvieron la misma idea.

Juan Carlos y el menda a remojo

J.Manuel a remojo en la poza Mañán
Tras el refrescante baño seguimos hacia la cueva de las Palomas, a la que se accede desviándonos de la senda principal. Coincidimos con el SL-CV 31.


Vale la pena la visita. Una amplia cavidad y una cascada con un hilillo de agua.



Cueva de las Palomas
Desde la cueva, el río se abre paso por un profundo barranco esquivando grandes bloques de roca desprendidos.
Un grupo de barranquistas perfectamente ataviados rapelaba por una de las estrechas caídas. Una pena que no llevara agua.
Dejamos la cueva y ascendemos hacia el nacimiento del Juanes (que no visitamos) desviándonos por el cauce junto a las ruinas de un antiguo balneario.

Ruinas del Balneario del Juanes
Una familia se entretenía pescando cangrejos que luego devolvía al río.

¿Autóctono o americano?
Volvemos a retomar la senda para regresar a Buñol por el alto de la Serrana. Un tramo de asfalto junto a unos chalets y luego por una senda que sale por la izquierda ya directos hacia Buñol. Poco que contar en este tramo salvo un bonito mirador de la población al final del descenso y la reaparición de los pinos pintados.

Última bajada y los pinos pintados



Buñol desde el mirador
Cruzamos el cauce del río Buñol y por la pasarela nos plantamos de regreso en el parque de San Luis.

Fuente de San Luis
Visita al manantial y refrigerio final (que gran invento la neverita)  antes de regresar a casa.
Una ruta facilita, bonita, y con posibilidad de baño. Una pena el poco caudal del Juanes, pero que dio mucho de sí.

El grupo en el Turche (by J.Manuel)

Adéu.




4 comentarios :

Anónimo dijo...

Hola!! se puede bañar en la cueva del Turche!! he visto que la gente se baña, pero en estas fotos veo que el agua está verde...

paco domingo dijo...

Eso era el año pasado por estas fechas.
Espero que ahora esté más limpia... y si no, os podéis bañar río arriba.
Un saludo

Anónimo dijo...

hay alguna manera de llegar hasta el balneario del rio juanes desde buñol directamente?

paco domingo dijo...

Si te refieres en coche puedes llegar tomando la carretera de Buñol a Yátova CV-427 y pasarás unos chalets y un puente sobre el río Juanes. Allí abajo están las ruinas del balneario. Si es andando lo puedes hacer en sentido inverso a como lo narro en la crónica.
Un saludo.