miércoles, 11 de enero de 2012

EL AGULLOT - BARTOLO (07/01/2012)

Después del frugal desayuno del primer día del año, la Mola de Segart para entendernos, nada mejor para satisfacer el apetito montañero que pegarse una buena comilona. El menú lo preparó el chef J.Manuel y acudimos al banquete el amigo Manolo M. y un servidor. Con la resaca navideña todavía a cuestas y tras el paso de los Reyes Magos tocaba sudar un poquillo y eliminar toxinas. La resaca, en mi caso, a punto estuvo de hacerme renunciar a la invitación. Era una de esas mañanas que te levantas y el cuerpo te dice que nanay, que mejor te quedes en la cama. Pero la atracción del plan pudo más. Y allá que fui.
Para empezar el ágape y como aperitivo tocaba subir al Agullot, el punto más alto de las conocidas Agujas de Santa Águeda en el Desert de les Palmes. El rodeno hace aquí verdaderos malabares y dibuja pendientes de vértigo. Desde Benicassim tomamos la carretera que sube hacia el parque natural del Desert de les Palmes (CV-147) y tras cruzar la autopista se puede dejar el vehículo en un amplio arcén de tierra. Un camino paralelo a la autopista nos lleva a los pocos metros al inicio de la senda de subida por el barranco de la Comba (sale a la izquierda y hay una fita).


Vemos el sol desperezarse por el horizonte. Yo no acabo de espabilarme pero el reto me estimula y hago de tripas corazón. Cuando el barranco termina por cerrarse hay una pintada en la roca que nos indica el camino a seguir.


A partir de ese punto empieza lo interesante. La senda, apenas perceptible, se retuerce y escabulle entre las rocas.

La sombra del Agullot sobre la ladera del Bartolo
Comienzan las trepadas y buscamos siempre los apoyos más evidentes y seguros. Algún punto azul en las rocas nos ayuda a seguir por la vía correcta en este mundo vertical.



Pues si...
Dos o tres tramos más de trepadas y alcanzamos una losa en la que hay una cuerda de apoyo, lo cual es de agradecer como dice la pintada. Llegamos a la última y estrecha canal que, una vez superada, nos deja en la estrecha cima.

Manolo tras superar la última canal
Prueba superada. Increíbles vistas de la costa, del perfil e inclinación de las Agujas y a nuestras espaldas el Bartolo su cresta.

Las Agujas de Santa Águeda desde el Agullot
Fotos de rigor y charla con un par de montañeros fieles a estas cimas. La bajada, tras un tramo común, la haremos hacia el camino de Miravet, que parte por la derecha. Una vez enlazamos con la carretera tomamos dirección hacia la fuente de San José. Los caminos están perfectamente señalizados con postes de madera.

El Agullot en la bajada (con montañeros en su cima)
Llegamos a la fuente (seca en esta ocasión) y es hora de almorzar. Mano de santo lo del almuerzo. Me resucita definitivamente.
El segundo plato está servido...el Bartolo. Pero para hacerlo más "divertido" lo atacaremos por la senda vertical que nace poco antes de llegar a la fuente (retrocedemos para enlazarla). El sol pegaba de lo lindo y la senda es de las que crean afición. En poco más de 1.5 kms y salvando 360 metros de desnivel alcanzamos las antenas. Otro pico pendiente a la butxaca.

Las antenas del Bartolo

Manolo y J.Manuel en el último tramo de ascensión al Bartolo (al fondo izquierda el Agullot)
La cresta desde el Bartolo
Una vez recuperados del esfuerzo vamos a por el postre. Vamos en dirección a la Creu y tomamos el PR-CV 422 por el que iremos cresteando hacia el coll de la Mola.


Precioso recorrido que nos enseña las dos caras del macizo. Una acogedora umbría entre pinos, jaras, romeros, bien diferenciada del chaparral de la solana plagado de palmitos y  aromáticas. Sin prisa pero sin pausa vamos superando la cresta pasando por el Panxa y el Cantal Gros.

El Bartolo desde el Cantal Gros
Una vez en el coll de la Mola tomamos la pista de vuelta hacia el mas de los Frailes, para enlazar después con la carretera en dirección de nuevo hasta la fuente de San José.
Hemos cerrado otro círculo, pero nos falta el café...con chupito añadido. Una vez en la fuente cruzamos la carretera en la zona de pic-nic y tomamos la senda que nos bajará por el barranco Farchá hasta el punto de inicio. Esta senda discurre al comienzo entre naranjos y si miramos hacia atrás vemos las laderas salpicadas por las pequeñas ermitas que la pueblan.

El antiguo monasterio


En la bajada

Pasamos junto a una de ellas y su fuente, la del Naiximent. Se agradeció pegar unos tragos de sus fresquitas aguas. Vadeamos el barranco un par de veces salvando su espesa vegetación, señal de que no es una senda muy transitada. Enseguida enlazaremos con la carretera y se acabó lo que se daba. Un auténtico festival montañero en 17 kms con más de 1.000 m. de subida.
Pedimos la cuenta y agradecemos al chef esta estupenda comilona. Una ruta dura de verdad, emocionante, con unas maravillosas vistas de este rincón plagado de espiritualidad y que es del todo recomendable para almas aventureras, piernas preparadas y sobre todo para gente sin vértigo.

En la cima del Agullot (by J.Manuel)
A todo esto...el malestar resacoso de buena mañana había desaparecido como por arte de magia...y es que la montaña lo cura todo...¡¡¡ mano de santo !!!
Adeu.




domingo, 1 de enero de 2012

MOLA DE SEGART (01/01/2012)

Año nuevo...montaña nueva.
La resaca mañanera no pudo conmigo, eso sí, con la inestimable ayuda de un ibuprofeno.
No se me ocurre nada mejor para empezar bien el año que una escapadita, aunque sea corta, a la montaña.
Con lo bien y calentito que se estaba en la cama, pero mi "reloj biológico", que anda un poco alborotado, dijo:... "para arriba Paquito que va a salir una mañana estupenda"... y yo va y le hago caso.
A las 8h estaba camino de Segart. Una gozada ver los primeros rayos de sol de este 2012 apareciendo tras el horizonte de un Mediterráneo que parecía una balsa de aceite.
Llego a Segart, que parece todavía dormida tras una noche de fiesta, con la intención de subir a la Mola y si se terciaba subir también al Garbí por su canal.

Vista norte de la Mola de Segart

Digamos que se cumplió a medias, la Mola cayó (otra "pendiente" menos) y además por su canal. La del Garbí la dejaré para mejor ocasión. No tenía el cuerpo jota como para hacerme otra canal.
Es una ruta corta (5.7 kms) que se hace en un periquete y nos ofrece unas preciosas vistas de la costa y de la Calderona.
Tras atravesar el pueblo seguimos unos metros por la carretera hasta tomar una ancha pista que discurre paralela al barranc de Segart. La silueta de la Mola aparece ante mis ojos. Siempre rodeándola por el sureste, dejamos la pista para tomar una senda empedrada que ya comienza a empinarse.

Senda de ascenso

La senda se va estrechando y toca ir atentos para no perderla. Tenemos la cara sureste de la mola iluminada por un espléndido sol.

Cara este de la Mola, ya se distingue la canal que la divide


Panorámica norte: Puntal de l'Abella y el Garbí con Segart a sus pies

Seguimos en ascenso hasta los pies de la canal.

Comienzo de la "caries" de la Mola

Un poco a criterio y buscando los mejores pasos y apoyos vamos superando esta corta canal que nos deja en la alargada cima de esta singular montaña. Hacia el sur vemos un mojón y hacia él vamos. Tiene una placa circular, cual rosa de los vientos, donde están grabados los nombres de las cimas de la Sierra Calderona y su orientación.

Placa de la cima

En la esquina norte distinguimos el vértice geodésico al que acudo tras un breve descanso y muchas fotos. Más vistas y más fotos. Vemos la canal por la que acabamos de subir.

La canal de subida

Una vez en el vértice aparece hacia el norte,el puntal de l'Abella , la cresta del Garbí y  bajo sus garras, Segart. Más a lo lejos, la sierra de Espadán y el desert de les Palmes. Al este, la Redona, el Xocainet, el Picayo y  las Peñas de Guaita. Hacia el Oeste, el Alt del Pí, Oronet , Rebalsadors, y el castillo de Serra.

Panorámica noroeste

La vista al sur nos ofrece toda l'Horta de Valencia y su costa hasta el cabo de San Antonio.

Vista al sur

En el vértice (perdón por el careto)

Se levanta una suave y fresquita brisa del norte y comienzo a bajar. Lo hago por la senda que parte desde la rosa de los vientos en dirección oeste. Un rápido descenso por esta umbría y enlazamos a una pista de tierra que tomamos hacia la derecha y que nos conduce a la del inicio.
Llego a Segart y almuerzo bajo unos tímidos rayos de sol que me reconfortan un poco.
Lo del Garbí hoy no...mañaaanaaaaa...!!!
Han sido casi dos horas intensas de caminata para empezar el año y me doy por satisfecho.
Nos quedan por delante 365 días más que iremos consumiendo poco a poco, sorbo a sorbo, paso a paso, ruta a ruta, y si es en buena compañía, mejor que mejor.

Vista hacia el Norte desde el vértice


Espero que hayáis tenido una buena entrada de año y que lo superemos todos con mucha SALUD y mucha MONTAÑA.

¡¡¡ FELIZ AÑO MARIANO 2012!!!