martes, 11 de diciembre de 2012

DOS BISES EN UN PUENTE (06-08/12/2012)

Bis, como adverbio: Cosa que está repetida o que debe repetirse.
Puente: Día en que no se trabaja (los afortunados que trabajamos) por estar entre dos festivos.
Pues lo dicho...
Con cuatro días de asueto (o casi...) por delante se corre el riesgo de caer en las garras del consumismo prenavideño, perjudicial para los bolsillos o en el anquilosamiento físico-anímico, perjudicial para la salud. Para evitar ambas tentaciones nada mejor que alejarse de ellas y tirarse al monte. Sólo falta un ofrecimiento y una invitación para que uno, fácil de engatusar y convencer como el menda, salga despedido y se largue a la montaña sin pensárselo demasiado.
Tampoco fue para tanto, tan sólo una salida extra a añadir a la ya habitual sabatina.
Lo curioso del caso es que las dos eran bises. Dos rutas que uno no se cansaría de repetir por lo menos un par de veces por temporada.
La primera fue fruto del ofrecimiento para enseñar uno de los parajes más bonitos de nuestra comunidad, la sierra del Bernia, a un par de compañeras de trabajo que se inician en esto del senderismo y a otra, ya veterana en estas lides y que tampoco había tenido la ocasión. El marco elegido no podía ser más atractivo. El PR-CV 7, uno de los más espectaculares de nuestras tierras, sin la menor duda. Una circular que rodea la sierra de Bernia y que nos depara alguna sorpresa, el paso por el Forat, y nos regala verdaderas postales de la costa y la montaña alicantina. Una senda con mucha historia y leyenda que nos llevará por un par de fuentes, el antedicho Forat, el Fuerte del Bernia, el pas dels Bandolers, rodeando la majestuosa sierra con su perfilada cresta siempre a la vista. En esta ocasión no hubo ascenso a la cima, hoy no tocaba. Pero uno no paraba de recordar aquel día, no muy lejano, en que la subí por primera y única vez (por el momento).    El Bernia por el Portixol (11/02/2012).
Una ruta sin ninguna dificultad, menos de 10 kms., entretenida y que dejó un grato recuerdo a mis acompañantes, MªÁngeles, Lorena, Marian y Pablo, y por supuesto a mí. Y que, como en aquella ocasión, se remató con una buena comida en Beniarbeig (¿qué tendrá ese cous-cous del Bar Coratge de Beniarbeig...?).
Ahora las fotos:

En la Font del Bernia

Subiendo hacia el Forat,  junto a un arce granatense
Vistas desde la umbría del Bernia: la Lloma Llarga y el Tossal del Aspre.
Al fondo el Montgó y a la derecha el cabo de La Nao.
Continúa la subida
Marian, MªÁngeles y Lorena en la entrada del Forat
Las vistas a la salida del Forat, con la bahía de Altea, la Serra Gelada y Benidorm
El Puig Campana, el Ponoig y el Penyó desde el Forat
Paco, Lorena, MªÁngeles, Marian y Pablo

                              
    Panorámica móvil desde el Forat. Bahía de Altea, Serra Gelada, Benidorm, Puig Campana, Ponoig, Penyó y Sierra de Aitana




Vuelta a la sierra por la solana
El Bernia y su cresta desde el Fort
En el Pas dels Bandolers, al fondo Tárbena
Aitana en el centro, la Serrella, el Plá de la Casa a la derecha y la Serra de l'Aixortá

La segunda ruta cayó el sábado como resultado de la invitación (la carne es débil...) de Fernado y Ximo. Habituales compañeros en la montaña y amigos dentro y fuera de ella. Y es que los chicos tenían pendiente alguna etapa de nuestro querido GR-7 y aprovechan estas ocasiones para recuperarlas (ya se pueden dar prisa porque el próximo sábado lo finiquitamos...jejeje). Hoy tocaba hacer el tramo entre Culla y Vistabella. La mitad de lo que hicimos en nuestra casi maratoniana etapa allá por Mayo de 2011.
GR-7 Etapa 5 Culla-Villahermosa del Río (21/05/2011).
20 kms. por los espectaculares parajes del Alt Maestrat, recomendables siempre. Por sus empedradas sendas, sus viejos mases, el imponente Penyagolosa, barrancos y prados de montaña, carrascas, sabinas, y algún enebro milenario, ermitas y dos preciosos pueblos. Y ... frío, mucho frío (todavía no me lo he quitado de encima). Y la encantadora Isabel. Y la sopa calentita en Vistabella.
Y las fotos (hoy poquitas debido a un fallo...digamos "técnico"):


Saliendo de Culla pasamos junto a estos gallineros excavados en la roca
La bajadita que nos espera hasta el cauce del Monlleó. Arriba  a la izquierda la silueta del Penyagolosa.
En el centro el Mas de la Bassa d'En Ponç


Arriba Fernando y abajo Ximo junto a un enebro milenario

Los prados del Mas de Campos y al fondo la muela de Culla
Panorámica desde la pista del Boi

Uno de los fósiles en la fachada de la ermita de Sant Bertomeu de Boí
El trío junto a la ermita de Sant Bertomeu de Boí
La próxima semana...más.
Adéu.


martes, 4 de diciembre de 2012

TALES - COVA DE L'ALT- COLL DE L'ESPÍ (01/12/2012)

Volvemos a Espadán.
Ruta muy recomendable a pesar de no ser una "clásica" del Parque Natural. El recorrido lo situaremos en   los límites nororientales de Espadán, allí donde la sierra se escurre hacia la Plana castellonense.
Mañana fría y despejada. Grupo numeroso (según la policia y la delegación del gobierno 4, según los organizadores 17, cifra absolutamente fiable, a las pruebas me remito...).
Una vez en Tales, no hace falta atravesar toda la población, aparcamos en la calle Montí que nace en la entrada del pueblo desde la CV-223 hacia la izquierda. Hay un cartel que señaliza el inicio del PR-CV 139 (Tales-Peñas Aragonesas-Artana) y que seguiremos en varias fases de nuestra ruta.
Una cómoda pista nos acerca a las inmediaciones del cementerio pero un poco antes la abandonamos por una senda que nace a la derecha. Un suave ascenso y abocamos de nuevo a otra pista, por donde discurre el PR-CV 161 (Les Moles) que tomamos a la derecha. Llegaremos a una casa pintada de rosa con algunos cipreses y un perro vigilante.

En la casita rosada toca desviarse y empieza lo bueno...

Atentos a este punto porque, si la charreta no lo impide y nos pasamos, habrá que dejar la pista y enlazar con una senda por la izquierda que nos acercará a la Font de Montí, muy popular en la zona como pudimos comprobar. Curiosamente su agua estaba menos fría de lo que cabría esperar y a tenor del "fresquito ambiental".


Nada mejor para quitarse el frío (...y mira que a mí me cuesta, sobre todo el de las manos) que una buena subidita. Y eso es lo que nos toca. Dejamos un poco más adelante el PR y tomamos una senda por la derecha que se empina discurriendo entre un denso bosque de pinos. Parece recién desbrozada y despejada lo que es de agradecer viendo la espesura del monte que nos rodea. Unos puntos o marcas azules también nos sirven de orientación.
En la cota de los 560 metros estaremos al loro para dejar de subir por un ratito y tomar un desvío a la derecha que nos conducirá a la Cova de l'Alt. Vamos a media altura y el paisaje se despeja hacia el oeste ofreciéndonos unas increíbles vistas de las cimas y barrancos de Espadán.

Las cimas de Espadán

Tratamos de identificar todos los picos y surgen algunas discrepancias a la hora de nombrarlos. Destacable y sin dudas apreciamos hacia la solana las emblemáticas formas del rodeno en los Órganos de Benitandús.

El rodeno de los Órganos de Benitandús

Este tramo resulta una bonita extensión de la ruta muy recomendable. Seguimos por él a la vista de un corral (caseta de Sales) que destaca enfrente como colgado sobre la ladera.


Antes de llegar allí pasaremos junto a un aljibe (a la izquierda de la senda) con su cubierta bien conservada aunque no tenía ni gota de agua.

El aljibe

La senda va evitando los muretes de piedra de algunos bancales y parece escabullirse.



Lorena en plena subida
Un bonito tramo empedrado y una última trepadita nos dejan en la boca de la Cova de l'Alto, protegida por unas paredes de piedra a modo de corral.

Entrada a la cueva

Antes de visitarla decidimos llenar la panza. Hoy. además de los bocatas de rigor, el almuerzo se aderezó con variados complementos, pan de Albarracín, queso, jamón de Teruel, almendritas variadas, cacaos,  pastelitos de boniato, mandarinas, chocolate, cervecita, vino en bota, cafetito calentito y, para enfriarlo, brandy y roncito. Vamos como para moverse después...
... Pero la cueva nos esperaba y recogimos la mesa raudos y veloces dejando el lugar que nadie diría que allí celebramos un banquete.
La cueva se visita en un momentico. No es muy grande y hubo que entrar por turnos. Destacar una chimenea en su parte superior y algunas coloridas formaciones en sus paredes. Parece ser que algunos tuvieron la oportunidad de ver algún murciélago revoloteando. Parece ser que fue utilizada como refugio y escondite durante la guerra civil.



Tras las fotos de rigor hay que volver sobre nuestros pasos hasta el cruce donde retomaremos la senda que sigue en ascenso hasta el cordal de las Peñas de l'Alt. Allí empezaremos a disfrutar de las vistas de toda la Plana extendiéndose hasta el mar. Las últimas lomas de Espadán dan paso a la industrial llanura castellonense. Todavía hay que subir un poco más hasta el vértice geodésico del Coll de l'Espí donde las vistas serán todavía mejores. Antes pasaremos junto a la boca de un pozo (está indicado) debidamente camuflado y que parece que está siendo investigado (los puntos de anclaje para cuerdas así lo demuestran).



Ya en el pico, soleado y sin pizca de viento, pudimos deleitarnos con las vistas de la costa, a duras penas distinguimos las Columbretes sobre el horizonte, el Desert de les Palmes, les Agulles de Santa Águeda y hacia el noroeste el omnipresente Penyagolosa.

La cima del Espí (672m.)
Panorámica desde la cima
Una bonita cima a la que le dedicamos una "ola" y nos sirvió de escenario para la foto de grupo.





La serpiente multicolor haciendo la "olita" (by J.Manuel)

Otro pequeño cresteo con trepadita incluida y podremos acceder a una segunda cima (hacia el sur) que remata el cordal.


Más vistas desde las Peñas del Alt
De allí ya es todo una vertiginosa bajada para enlazar de nuevo con la pista del camino viejo de Artana (PRs-CV139 y 161). Durante el descenso pasaremos junto a un gran mojón separador de términos y podremos apreciar las dos cimas recién conquistadas.

Ahora comienza la bajada

Las dos cimas quedan atrás

Volvemos a pasar junto a la Font de Montí y seguimos por la pista entre bancales de olivos.

Un ratoncito en la bajada

De vuelta por el camino viejo de Artana
Vale la pena abandonar la pista más adelante (en una curva hacia la izquierda) y bajar, por una sendita apenas marcada, hacia el barranco que llevamos a la derecha.


Aparecen algunos ejemplares de alcornoque antes de volver a acceder a la pista.


Un pequeño rodal de sureras
Pasamos junto a la tapia del cementerio y ya estamos de vuelta en Tales.
Unos estupendos 14 kms. en una fresca mañana por las, siempre, más que atractivas tierras de Espadán.

Diecisiete bien contados (by J.Manuel)
Adéu.