Así, como quien no quiere la cosa. Llegó el frío y, con él, las primeras nieves.
Y para celebrarlo nos fuimos, Lorena y yo, a Chera.
Los pronósticos climatológicos no eran nada halagüeños. Lluvia, frío y posibilidad de nieve en la zona.
Lo de la posibilidad se convirtió en realidad ya desde el viaje de ida. Las cumbres de la sierra de Malacara, en Buñol, se despertaban cubiertas de un espectacular manto blanco. La caída de las temperaturas era más que patente. Al llegar a Chera 1ºC. Las primeras luces de la mañana apenas traspasaban el plomizo cielo. Tocaba abrigarse bien antes de la partida.
Una ruta clásica y en mi caso, de las "pendientes". Un buen día para tacharla de la lista.
Una circular que nos sube hasta el Pico Ropé (1.140 m.) y nos devuelve a Chera tras la visita al espectacular paraje de las Cuevas de la Garita o las Chorreras. Todo enclavado dentro del Parque Natural de Chera-Sot de Chera.
La subida la haremos por el PR-CV 101 (Ruta de los Tres Picos) cuyo inicio encontraremos junto a la Fuente del Barrio.
Salimos de la población por la calle de la Fuente con la vista puesta hacia la sierra.
La pista cementada pasa a ser de tierra cuando dejamos atrás las últimas casas del pueblo.
Vamos subiendo por la pista siguiendo en todo momento las marcas del PR.
| El morro del Ropé nos saluda |
Allí el PR se transforma en senda.
Llevamos ahora el barranco a nuestra izquierda escoltado por las paredes rocosas de la sierra Picochera donde se aprecian unas balmas, corralizas para los lugareños, refugio para el ganado.
| Vista atrás con Chera y la sierra del Burgal |
Sin la protección del barranco y sus laderas el gélido viento nos dio la bienvenida en forma de bofetón al alcanzar la loma cimera.
Caseta forestal, vértice geodésico y cantiles protegidos con una valla de madera dominan la cima.
Y una pequeña construcción a modo de almacén o garaje que nos sirvió de refugio para almorzar a resguardo del frío.
Preciosas las vistas de la sierra del Burgal tapizada de blanco y la depresión tectónica de Chera.
La vista se alargaba hasta alcanzar el Camp del Turia y con un poco de imaginación, dada la poca visibilidad, hasta el mar.
Unas risas fue el posar para la foto de dúo. Entre la ventolera y el frío no hubo forma de hacerla con las mejores vistas.
| ¡Ay que no llego! |
| Aquí más fácil |
La nieve que esperaba y no encontré en la cima apareció en este tramo. Primero como aguanieve y poco a poco se fue cogiendo hasta convertirse en una buena nevada en toda regla.
Hubo que echar mano de las chaquetas y ponerse hasta la cuarta capa de ropa para protegerse de la ventisca.
La nieve siempre da alegría y ver caer esos copos todavía más. Imaginaos eso en una persona que nunca lo había presenciado como es el caso de Lorena. Su sonrisa y su cara de felicidad lo decían todo.
Al final fue como un regalo.
Dejamos las lomas de la sierra en un cruce de pistas con cartel indicador. Abandonamos el PR para bajar hacia Chera por el barranco del Agua. Hay un poste indicativo de Chera por el Repetidor.
Bajamos por el camino mientras continúa la nevada. Llegamos a un rellano con un comedero-cebador de aves (el puesto de tiro no estaría muy lejos) donde abandonamos la pista para continuar por la izquierda y seguir junto al barranco.
Una bonita senda entre pinos y carrascas.
La nieve da una tregua y pronto pasa a chirimiri.
La senda desemboca en una pista junto a un pozo desde donde se encauza el agua en una pequeña acequia.
Seguimos por ella por la derecha. Hemos enlazado con el SL-CV 131 o sendero del Barranco del Agua (homologado en 2011). Aquí el barranco se vuelve más frondoso y aparece una espectacular vegetación de ribera con bonitos chopos luciendo sus otoñales colores.
Ya casi en el llano aparecen los bancales cultivados con las casas del Barrio de Arriba de Chera enfrente.
Un par de cruces de pistas que siempre tomaremos hacia la derecha nos acercarán hasta las Cuevas de la Garita, el Chorrero para los lugareños. Un paraje que vale un capítulo aparte y justifica sobradamente la visita.
| Las Cuevas de la Garita bajo el Castillo y el Pico de las Nieves |
Se trata de una maravilla geológica fruto de la actividad del agua, el CO2, la roca caliza, la capa vegetal y la acción bacteriana. El resultado es este entramado de cuevas llamado toscas o travertinos.
| Vistas desde dentro |
Una bonita cascada centra la atención y nos podemos imaginar cuán exuberante estará en época de lluvias.
| Orellas de ratolí ( Sarcocapnos saetabensis) un endemismo valenciano aunque también se localiza en Murcia y Albacete |
No nos dejamos ni un rincón por pisar. Sin duda un lugar mágico.
Nos despedimos del lugar siguiendo el camino por el lado contrario al de nuestra entrada.
Una pista asfaltada toma el relevo y giramos a la izquierda de vuelta a Chera. Estamos de nuevo en el PR-CV 101.
Antes de llegar al pueblo nos detenemos ante las ruinas de la Casa del Conde (... de Gestalgar S.XVII) en pie hasta el año 1.955 y la Casa del Señorito (ésta del S.XX hoy en día Restaurante Casa del Pino).
| La Casa del Señorito |
| La Casa del Conde |
Un rápido callejeo por el pueblo hasta la Fuente del Barrio y de regreso a casa, ahora por Sot de Chera, Chulilla y sus increíbles parajes. La carretera es estrecha pero está en perfectas condiciones.
Una estupenda jornada con la nieve como invitada de lujo que le dio un toque muy, muy especial.
Adéu.

