viernes, 30 de mayo de 2014

MONTANEJOS - MORRÓN DE CAMPOS - SENDA DE LA BOJERA (24/05/2014)

Un verdadero placer para mí el reencontrarme con viejos amigos con los que he compartido tantas y tantas cosas. Digo "reencontrarme" en este ambiente montañero.
Ellos, a decir verdad, son muy deportistas, corredores y futboleros. La de jornadas que habremos pasado jugando al fútbol en el mítico Olímpico Arenas, y al fútbol sala y al tenis ..., pero ya ha llovido desde entonces (y que siga lloviendo mucho más).
Ahora resulta que están sucumbiendo a los encantos de la montaña, una droga que engancha y mucho.
Y con la excusa de que se están preparando para hazañas pirenaicas mayores, me ofrecí para acompañarles en esta jornada por las montañas de Montanejos.
Y la experiencia resultó de lo más gratificante, para ellos (Jesús, Rafa y Manolo) y para mí. Para ellos porque disfrutaron como enanos y para mi porque, además de disfrutar, me dediqué a transmitirles el amor por la montaña y, de paso, alguno de los humildes conocimientos que he ido adquiriendo a lo largo de estos años y que les pueden ser de gran utilidad. Pero ésto no es algo que se aprenda en un día o en unas pocas horas. La montaña es un aprendizaje continuo y nunca es tarde para empezar a conocerla.
La ruta que me propusieron conjugaba un poco de todo, diversión, pelín del picante que siempre ponen la trepadas y los destrepes, maravillosas vistas y unas cuestecitas de las que hacen afición.
La ruta ya la realicé con mis compis habituales en septiembre de 2012 y así la describí entonces, y no me extenderé en volver a contárosla. A grandes rasgos se trata de un recorrido por el sendero local SL-CV 105 con un par de extensiones, la visita a la Cueva Negra y la chula subida al Frontón o Morrón de Campos (962 m.). Posterior bajada para cruzar el barranco de la Maimona y subida para enlazar con el PR-CV 126 y el GR-7 con las impresionantes vistas que nos ofrece el sendero.
Aquí tenéis un pequeño reportaje fotográfico de la jornada:

Jesús y Manolo


Subiendo al Morrón:

Rafa
Jesús
Manolo




Vistas sobre Montanejos y Arañuel
Vistas desde la cima:






De bajada:






Cruzando el Barranco de la Maimona:



Vistas del tajo de la Maimona:



La Maimona y el Morrón


Un día estupendo y divertido.
Y sí amigos, os vi en muy buena forma.
Y pensando en la próxima.
Adéu.

martes, 27 de mayo de 2014

BARRANCO DEL RÍO LUCENA (17/05/2014)

Mucho me temo que no vaya a ser muy original con el relato de esta ruta que parece haberse puesto últimamente de moda. Basta con darse un garbeo por las distintas webs y blogs que pueblan nuestro universo montañero para darse cuenta. Y está merecidamente de moda. Motivos no le faltan y aquí van unos cuantos:
El adjetivo más recurrido para calificarla sería el de DIVERTIDA, pero le podemos añadir algunos más, emocionante, fotogénica, etc. Si además lo hacemos en buena compañía, con amigos que hacía tiempo que no coincidíamos como Paco Aguilar o Román (buen amigo de Manolo M.). Si atravesamos bonitos y agrestes parajes salpicados por bonitas masías. ¿Qué mas se le puede pedir?. Bueno, yo le pediría lo que pido últimamente ... ¡que llueva!. Aquí también se hace patente la sequedad del terreno (a ver si esta borrasquilla que se ha colado estos días por estas latitudes nos deja algo de agua).
Aunque resultaría una paradoja si mis deseos se hubieran cumplido el sábado 17 ya que hubiera sido desaconsejable y peligroso el recorrido por un barranco.
La ruta en sí es bastante asequible y sencilla aunque al final los kilómetros (18 kms.) acumulados, el recorrido un poco rompepiernas, y el calorcillo al final de la ruta acaban pasando factura. Aunque nada que unas reconfortantes cervecitas (gracias MªJosé) al final de la jornada no reparen.
Como antes os comentaba nos basamos en la ruta de  los amigos de CASIAVENTURILLA.
Llegados a Lucena remontamos el pueblo por la misma carretera hasta la parte alta para desviarnos por la derecha por una carreterilla  (CV-1740) que sube paralela al cauce del río Lucena. Es la Ruta dels Molins d'Aigua. Tras varios kilómetros desaparece el asfalto y se convierte en pista de tierra. Llegamos a un buen rellano junto a las ruinas del Mas d'Hilari donde dejamos los vehículos.


Vemos postes del Camino Natural de la Ruta dels Molins (ruta que se puede continuar río abajo hacia Lucena) y sus pinturas blanquiazules.



Comenzamos allí la caminata en dirección contraria, es decir hacia el Nacimiento del Río Lucena, siguiendo la pista con las marcas del PR-CV 328.





El nacimiento lo localizamos enseguida junto a su pequeña área recreativa.


Nacimiento del río Lucena

Allí sorprendemos a una cabra solitaria que bebía junto al manantial.


Continuamos por la pista que vadea el seco cauce un par de veces ...





... antes de llegar a un poste indicativo por donde se desvía el PR hacia el Mas d'Arminyá, ese será nuestro camino de vuelta.

Aquí se desvía el PR. Será nuestro camino de vuelta
La amplia pista de servicio a la cantera que encontraremos más adelante.

Llegando a la cantera
En la Pedrera se acaba el camino y es el punto en el que nos adentraremos definitivamente en el cauce del barranco para comenzar a remontarlo por la izquierda, cauce arriba.

Aquí nos metemos de lleno en el cauce seco del Lucena
Pronto comienza la diversión. Alternamos tramos pedregosos con tramos bloqueados por enormes rocas que hay que ir sorteando cada uno a su aire.








Los pinos tapizan las lomas junto a enebros, arces, pequeños cipreses y algún chopo negro.




Un agradable recorrido hasta el momento ahora que el sol comienza a colarse en el barranco caldeando la fresca mañana. Es el momento de hacer un alto en el camino para el almuerzo. Allí coincidimos con un solitario senderista de la Vall d'Uixó con el que departimos un rato.
La ruta prosigue de la misma manera hasta que el cauce comienza a cerrarse.
Aparece un primer escollo que se salva con la ayuda de una cadena sin más dificultad.


Lorena y MªJosé en acción
Un poco más adelante llegamos al punto más espectacular. Llegamos a una gran pared de roca, pulida por la acción del agua, que hay que remontar. Pero tranquilos que está equipada con grapas y cadenas que nos ayudarán a superarla.




Es un precioso rincón merecedor de ser el escenario de la foto de grupo.

(by J.Manuel)
Es fácil imaginar cómo caerá el agua por aquí en época de lluvias.


Seguimos adelante.


Ahora el barranco se cierra todavía más.


Parece que llegamos a un callejón sin salida, pero no ...
Sorteamos los grandes bloques que nos salen al paso y llegamos al paso del Estret.


Su nombre lo dice todo.


La primera parte está también equipada con grapas y cable y se solventa con facilidad.

Rafa en acción
Y ahora Vicente
Y Paco
Luego llega otro tramo sin equipar donde hay que hacer uso de la técnica y la maña.


Más grapas escalonadas, otro tramo de habilidad y un último con cadena que nos ayudará a subir por la muy pulida roca.







MªJosé en acción

Llegamos al punto más angosto por el que subimos sin dificultad ...




... y el barranco se abre.



La Moleta y su Mas
Ahora un poco de fauna y flora del lugar:

Una Eristalis tenax o Mosca zángano por su parecido mimético con la abeja melífera


Andryala ragusina (Ajonje o Blanquilla)
Otro tramo pedregoso y cuando creíamos que la diversión de las trepadas se había terminado nos queda una última muy chula de propina.

Lorena al ataque

Y Paco con mucha técnica
Otra vez en terreno despejado podemos ver las lomas de la derecha donde se aposentan algunos mases.


Una bonita vista que será mejor si cabe cuando empecemos a remontar la ladera de la izquierda, que es lo que viene ahora.


Una gran fita de piedra y un poste nos indica el punto donde iniciamos el ascenso hacia el Mas de Llamba.




Desde arriba tenemos una buena perspectiva del barranco y las montañas que lo escoltan.


Rebasando el Mas de Llamba
Dejamos el Mas de Llamba y tomamos el camino que allí llega. Lo seguimos. Un cruce de pistas nos sale al paso, tomaremos la de la izquierda. Pasamos junto a las ruinas del Mas de la Noguereta, a la derecha del camino. La pista continúa hasta el Mas de les Roques Llises. Antes de llegar, a la izquierda, junto a unos pequeños bancales encontramos el Pou de les Roques Llises.



Se agradece encontrarlo en ese punto cuando el calor aprieta un poco y nos refrescamos un poco con sus frescas aguas. El camino continúa entre unos muretes de piedra hasta el bonito y encalado Mas.


Un precioso lugar en las faldas del Tossal de la Carrascosa.



Es el punto más alto de la ruta. Chulo de verdad.
El grupo continúa mientras yo me quedo plantando un pino. Guiados por Rafa, que había realizado la ruta un par de semanas antes, toman erróneamente el camino que sale por la derecha junto a las paredes de un corral y una gran carrasca y se vuelven al darse cuenta del error ... el senderista es el único animal que se equivoca dos veces seguidas en el mismo punto.

Volviendo al redil
Mira por donde me ahorro unos centenares de metros.
Ahora sí tomamos el camino correcto que es el sendero que sale por la izquierda y comienza a descender hacia el Barranc de la Fontanassa.


Buenas vistas desde la caseta que hay en la bajada.
El sendero zigzaguea entre los bancales abandonados hasta cruzar el barranco y elevarse por la ladera de enfrente.



Vista atrás
Nos internamos en una bonita pinada ...


... y sorteamos la Roca del Toll ...



... para bajar hasta el Mas d'Arminyà pasando antes por su pozo con original abrevadero.


Un gran mas a la vista de sus abandonadas construcciones.





Un último vistazo atrás ...

La imponente mole del Cabeço Pelat
... y a seguir bajando, ahora por el PR-CV 328 con el que nos reencontramos. Todavía queda una buena bajada a la vista de la cantera y el cauce seco del Lucena allá abajo.

Con la Pedrera a la vista

Pero es un descenso es rápido y llegamos de nuevo a la pista del inicio.

De vuelta al cauce
Un breve descansillo para refrescarnos con unas dulces naranjas y coincidimos de nuevo con el senderista de La Vall. Juntos afrontamos el último tramo hasta los coches.
Al final han sido 18 kms muy, pero que muy golosos y divertidos y recomendables.
Y para recuperarnos nada mejor que una ofrenda a nuestro santo favorito, San Miguel (gracias de nuevo MªJosé y feliz cumple).
Y a la hora de merendar en casa ...
Adéu.